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Consejos de Parafarmacia

Hidratar la piel de tu rostro

El agua es un constituyente esencial de la piel y es imprescindible para mantener un correcto equilibrio.

Las pieles deshidratadas se caracterizan por tener una carencia de agua, que puede ser debida a factores tales como sol, viento, aire, fatiga, medicamentos, etc. Estos factores provocan que la piel no sea capaz de generar ni retener en superficie la cantidad de agua indispensable para mantener su equilibrio natural.

Los principales síntomas de una piel deshidratada son:
- Falta de suavidad y elasticidad
- Sensación de tirantez e incomodidad
- Falta de luminosidad
- Piel rugosa, que incluso puede descamarse.

Para el tratamiento de las pieles deshidratadas aconsejamos:
1. Cremas hidratante que nos aporten:
- Activos que forman una película protectora en la superficie de la piel para impedir la pérdida excesiva de agua.
- Activos que se absorben a capas más profundas de la piel hidratando desde el interior.

2. Sérum hidratante:
Si queremos que nuestro tratamiento hidratante sea 100% completo lo ideal es aplicar antes de la crema un sérum.
Son el complemento perfecto a las cremas ya que presentan una alta concentración de activos y una textura muy ligera lo que permite que se absorban rápidamente, llegando a las capas más profundas de la piel y sin dejar un acabado graso.
También, para aquellas consumidoras que en determinados momentos presenten una deshidratación excesiva, es muy importante aplicar un sérum hidratante puesto que con una crema hidratante no sería suficiente. 

3. Contorno de ojos: puesto que el contorno es una zona más sensible y frágil y también más seca, es importante utilizar productos específicos que nos hidraten en profundidad.
Estos productos, además de hidratar, contienen activos que ayudan a descongestionar las bolsas y difuminar las ojeras.