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CONSEJOS DE SALUD

El Sol, ¿amigo o enemigo?

Está pregunta que frecuentemente nos hacemos, dependerá de si la exposición solar es correcta o no.

Que el sol tiene efectos beneficiosos es algo que todos sabemos, la exposición moderada al sol produce efectos psicológicos de tranquilidad mental y de bienestar general. Por otro lado estimula la circulación sanguínea, aumenta la producción de hemoglobina y sobre todo juega un papel fundamental en la prevención y tratamiento del raquitismo ya que produce vitamina D, encargada de aumentar la absorción de calcio en el intestino, al activar el 7-dehidrocolesterol (provitamina D3) presente en la epidermis.

Sin embargo, el sol a altas dosis puede convertirse en enemigo: quemaduras solares, sequedad cutánea, producción incrementada de radicales libres causantes del envejecimiento cutáneo acelerado, aumento significativo del riesgo a padecer cáncer de piel, etc.

El sol emite radiaciones electromagnéticas de diferentes longitudes de onda. El 50% de este espectro solar es luz visible, el 40% es radiación calórica en forma de rayos infrarrojos y el 10% restante son radiaciones ultravioletas A, B y C con longitudes de onda entre 290 y 400 ≡m.

TIPOS DE RADIACIONES

Las radiaciones ultravioleta C, se las conoce como radiaciones germicidas, son las de acción más energética, suelen ser totalmente filtradas por la capa de ozono y difícilmente llegan a la tierra.

Los ultravioleta A (UVA) con longitudes de onda entre 320 y 390 ?m son los que inducen a la pigmentación, generalmente sin eritema, y por tanto, nos proporcionan el bronceado directo por la foto oxidación de la melanina ya existente en la capa externa de la piel. Llegan hasta la dermis y son causantes, a largo plazo, del envejecimiento prematuro (foto envejecimiento) ya que en la dermis se encuentran las fibras de colágeno y elastina.

Los ultravioletas B (UVB) con longitudes de onda entre 290 y 320?m no producen un efecto visible inmediato sino que después de algunas horas aparece un eritema definido. Es la radiación responsable de las quemaduras solares, así como de las reacciones que conducen a la formación de melanina y al desarrollo del bronceado.

Cuando la piel se expone al sol pone en funcionamiento un sistema de protección natural basado fundamentalmente en el aumento de espesor de la capa córnea y en la pigmentación de la piel. Está demostrado que la radiación solar aumenta la velocidad mitótica de las células de la epidermis dando origen al engrosamiento de la capa córnea en un plazo de tres a siete días y que favorece el incremento de melanina en los melanocitos.

La melanina es el protector natural de la piel por excelencia, es capaz de absorber aproximadamente el 90% de las radiaciones UVB.

Dependiendo del tipo de piel de cada persona, su sistema defensivo frente al sol es diferente, de aquí los distintos fototipos que indican el grado de protección solar que debemos utilizar.

En definitiva, el sol será amigo o enemigo, no porque nos expongamos a él, sino por cómo nos expongamos.

Los productos solares tienen como función prevenir o disminuir los efectos negativos de las radiaciones solares, evitando cualquier riesgo. En general están formulados con filtros químicos y/o filtros físicos para cubrir toda la zona de radiación perjudicial del espectro solar.

Los filtros químicos absorben las radiaciones transformándose en sustancias excitadas que liberan la energía paulatinamente, bien en forma de calor o formando isómeros (energía no dañina). Dependiendo de su concentración ofrecerán una mayor o menor protección. Por el contrario los filtros físicos son sustancias opacas que reflejan la radiación. Son de tipo mineral (dióxido de titanio, óxido de zinc), más estables en el tiempo y más inertes al no reaccionar con la piel.

Existen una serie de condiciones imprescindibles a la hora de formular un fotoprotector, como son:

Todas estas características hacen que el producto sea aceptable dermatológicamente y que pueda utilizarse con aplicaciones intensas diarias en una gran superficie corporal y en cualquier edad.

Los años de adoración incontrolada al sol, han pasado. Actualmente todos vamos tomando conciencia de los efectos perjudiciales que el sol tiene si abusamos de él.

Que el sol sea amigo o enemigo depende de nosotros.

Concha Palacios
Farmacéutica